APRENDER Y ATREVERSE A PENSAR BIEN
      RECETARIO útil y oportuno para no pensar como tont@s


      7. ¿CÓMO EMPEZAR? CON DIEZ CONSEJOS:

      No estamos educados para pensar. Frecuentemente, cuando una persona se enfrenta a un problema que le abruma y desborda, se obtura, se lleva las manos a la cabeza, se pone nerviosa y hasta se paraliza. Esto mismo pero en más ocurre cuando se pasa miedo. Y es que pensar, cuando no estamos acostumbrados, requiere cierta tranquilidad y sosiego. Nuestros recursos intelectivos aumentan al desarrollar el hábito de pensar y cuando tenemos cierta confianza en nuestra capacidad de hacerlo, es decir, cuando la hemos contrastado anteriormente con la práctica objetiva. Recordemos al ciclista que mejor pedalea cuanto más lo hace. Pero ocurre que el entero sistema social y educativo merma esas capacidades. Por ejemplo, la inmensa mayoría de los métodos de evaluación y exámenes, que sólo se entienden desde el sistema pedagógico que se basa en la memorización pasiva y en la aceptación acrítica, desprecian los ritmos internos del cerebro y el mecanismo inconsciente que forman las ideas creativas.

      No se trata sólo de que la realidad social, el sistema educativo y las propias lecciones y cursos no tienen en absoluto en cuenta el funcionamiento del cerebro humano en una situación normal; tampoco se trata de que no nos han enseñado siquiera a leer -NO SABEMOS LEER-, y mucho menos nos han enseñado lo esencial de las reglas del pensamiento sino que encima, para rematarlo, a la hora y en el sitio decisivo, en el examen, se concitan todas las prisas, nervios, angustias y temores. Lo malo es que, aunque no lo sepamos, en la vida cotidiana nos vemos en la necesidad de pasar muchos "exámenes" diferentes y en temas totalmente imprevistos porque la competitividad inherente a la sociedad burguesa así lo impone. La tranquilidad y el sosiego necesarios para empezar a pensar cuando no se está acostumbrado a ello, como decíamos antes, se reducen al máximo. Además, cuando lo que se busca es, como en este caso, mejorar con cierta rapidez y eficacia la forma de pensamiento de l@s militantes abertzales, el problema se complica porque aumentan las urgencias, prioridades, tensiones...

      ¿Solución? Muy fácil: aprender y aplicar un método sencillo que enseña las primeras y fundamentales potencialidades POCO EMPLEADAS de nuestra capacidad intelectiva. Recuérdese que entendemos por capacidad mucho más que los simples recursos almacenados en nuestra base de conocimiento, y las técnicas de mnemotecnia y rapidez mental que hayamos aprendido. Por eso, como en todo este texto, nos referimos a una capacidad global, multidisciplinar y creativa.

      7.1. ANTES QUE NADA y como principio apodíctico, debemos profundizar el conocimiento y uso de nuestra lengua y cultura nacionales. Aprender a pensar ¿el qué, con qué instrumental lingüístico y cosmovisional? Estas breves preguntas nos llevan a una cuestión clave: nunca conoceremos la realidad nuestra, las causas de su situación, sus contradicciones y potencialidades, SI NO CONOCEMOS LA LENGUA Y LA CULTURA VASCAS, SU HISTORIA Y SUS PROBLEMAS. Conocer nuestra cultura y lengua no es sólo un fin, también un medio, un instrumento de liberación Y DE ENRIQUECIMIENTO CREATIVO. Si en todo pensamiento existe una dialéctica fin-medio, mucho más importancia adquiere su correcto dominio en una lucha de liberación nacional. Un método de pensamiento abertzale que no enraíce y que crezca desde el conocimiento de la autoidentidad lingüístico-cultural es un contrasentido ya que no se puede combatir el pensamiento extranjero con un pensamiento desnacionalizado. Y es que, aunque parezca increíble, uno de los mejores métodos para aprender a bien pensar es apuntarse en AEK.

      7.2. Aprendemos a pensar y cuanto más lo hagamos en colectivo, mejor y más rápidamente aprenderemos. Pero, además, es MUY IMPORTANTE que estemos motivados psicológica, moral, política, teórica, artística, VIVENCIAL Y AFECTIVAMENTE, por, hacia y con el esfuerzo mental de aprendizaje. Nuestra capacidad aumenta al aumentar la implicación y el deseo vital de aprender. Y cuantos más conocimientos concretos adquiramos, mucho mejor. Aquí nos remitimos al cptº 2º. Hay diversos métodos para enseñar a pensar, a leer mejor, a recordar, a usar la lógica dialéctica, a tener siempre presente determinadas causas sociales que determinan al pensamiento dominante, etcétera, pero ahora no nos extendemos porque dedicaremos un capítulo entero al respecto.

      7.3. Desarrollar la memoria es muy importante para aprender a pensar y para hacerlo bien porque, de un lado, nos facilita enormemente los esfuerzos mentales en todos los aspectos imaginables -sin memoria no podríamos apenas pensar y desde luego no lo haríamos creativamente-; de otro lado, ella misma nos permite tener presentes o accesibles fácilmente un montón de datos e informaciones básicas; además, la memoria es imprescindible para mantener el criterio del pensamiento como proceso dialéctico; por último, la memoria, que se aviva con el uso, tiene un efecto multiplicador de las ansias de aprender.

      Existen diversos métodos de mnemotecnia baratos y sencillos, pero ofrecemos unos requisitos mínimos: leer cosas con alguna dificultad además de ser atrayentes, la lectura de noveluchas no sirve de nada; poner especial interés en las informaciones que necesitamos; ordenarlas mentalmente antes de "almacenarlas" bien en base a ponerles un número, o bien letras de cosas o personas conocidas, o efemérides; descansar cada 20 ó 30 minutos e intentar recordar lo que hemos aprendido mientras nos movemos o paseamos; hacer un esfuerzo especial antes de dormirnos para recordar lo que nos interesa de ese día; hacer juegos o ejercicios mentales sin papel, bien con letras y cifras, bien con hechos históricos, bien con esquemas de organización, etc.; hacer un ejercicio mental cada equis tiempo, un fin de semana, por ejemplo, recordando lo más importante de ese tiempo; repasando periódicamente los apuntes, notas y subrayados de textos...

      7.4. Tener curiosidad consciente por los datos nuevos, por esas noticias sobre descubrimientos científicos, nuevas hipótesis, estadísticas y referencias curiosas y llamativas, etc., que la prensa suele utilizar de relleno o para aparentar. La curiosidad consciente ALIMENTA a nuestro almacén de datos con enormes cantidades de conocimientos básicos que nos serán decisivos en su momento. La curiosidad consciente se puede aplicar en todo momento y es más fácil cuanto más se desarrolle la memoria y el interés de aprender. Tiene mucho que ver con lo anteriormente visto sobre la permanente interrogación, sobre la problemización y sobre los efectos positivos de la sofística.

      Un ejemplo de curiosidad consciente es el de ojear revistas de actualidad científica, cultural, política... en vez de los opiáceos alienantes de la "prensa del corazón" cuando estamos en cualquier sala de espera. Otro es leer con cierta atención y sistematicidad las páginas especiales de la prensa que tocan cuestiones como internacional, economía, ciencia, salud, filosofía, literatura, arte... páginas que pasamos de cuatro en cuatro para llegar cuanto antes a opinión, política, deporte y espectáculos. Hay más ejemplos, como, si los demás nos lo permiten, ver y oír programas científicos en TV y radio en vez de sus tonterías comunes; pero lo fundamental está dicho.

      7.5. Ponernos un programa de formación teórica que tenga dos objetivos: aumentar nuestros CONOCIMIENTOS en los problemas prácticos que tenemos en nuestra vida y militancia, y a la vez, envolver y ampliar esos conocimientos concretos necesarios con otros más generales y globales, teóricos, que les doten de perspectiva y sean su sostén interno. Uno sin otro SON INSOSTENIBLES. El simple conocimiento empirista, inmediatista, urgente y sólo orientado a solucionar los problemas del momento, nos lleva a la desorientación político-estratégica. Pero el teoricismo abstracto, libresco, a la empanada mental. Y cuando en una reunión, talde, asamblea, cena o juerga, se mezclan l@s desorientad@s con l@s empachad@s de doctrinas abstractas, surge el gallinero. La elaboración de ese programa debe ser impulsada por la síntesis de la experiencia propia y de las aportaciones del colectivo al que pertenezcamos. Pero lo que sí debemos tener siempre como una necesidad estratégica es que ese colectivo ha de impulsar esa formación teórica.

      7.6. Orientar esa curiosidad consciente hacia objetivos e informaciones más precisas y concretas, hacia aquellas que tienen relación directa con nuestras preocupaciones, necesidades y programa de formación. Se trata desde el mismo momento de ver, leer o escuchar una información cualquiera que entra dentro de la curiosidad consciente, en ese mismo momento, llevar ese dato al cajón de informaciones directas que DEBEMOS TENER SIEMPRE en todos los problemas en los que estamos pensando. Cuanta más información concreta tengamos sobre los temas de reflexión inmediata que nos preocupa, más posibilidades de rápida y buena resolución tendremos. Por eso es necesario ampliar en lo posible el cajón de datos inmediatamente disponibles.

      El programa de formación es muy importante para orientar y ordenar la curiosidad consciente. Solamente ese programa puede solucionarnos los dilemas que se nos presentan al tener que interrelacionar en todo momento tres preguntas básicas para la orientación de la curiosidad consciente, de la obtención de información, datos y referencias: ¿qué sabemos?, ¿qué sabemos que no sabemos? y ¿QUÉ NO SABEMOS QUE NO SABEMOS? Esta tercera pregunta es más importante de lo que podemos sospechar porque, en buena medida todo el problema de la ciencia nos remite a ella. Las hipótesis y el uso de la dialéctica del azar y de la probabilidad, vitales para pensar bien, son IMPRESCINDIBLES para movernos dentro de ella. Pues bien, la calidad de la hipótesis y el saber usar esos instrumentos dialécticos, capaces de orientarnos en la exploración de lo que no sabemos que no sabemos, dependen directamente de nuestro potencial teórico. Por eso, cuando nos encontramos con un dato o información que en apariencia no tiene nada que ver con lo que en ese momento pensamos y hacemos, puede perfectamente ocurrir -ocurre demasiadas veces- que la desdeñemos y despreciemos porque no sabemos qué no sabemos, y por tanto NO SABEMOS QUE ESE DATO PUEDE SERNOS DECISIVO CUANDO SEPAMOS QUÉ NO SABEMOS. No son juegos de palabras. Es pensar bien. Una buena base teórica, que nos abra el campo enorme y hermoso de nuestra ignorancia real, nos permite sospechar, intuir e imaginar que ese dato tan estrambótico es necesario.

      7.7. Buscar cierta tranquilidad en el momento de pensar. No queremos decir que sólo se puede pensar bien cuando estamos totalmente relajados. Además éste estado NO es imprescindible siempre, pues determinadas situaciones y problemas exigen un nivel de concentración y dedicación que no tienen nada que ver con el relajamiento psicosomático. Cuando hablamos de cierta tranquilidad nos referimos a dos grandes bloques de situaciones: las reuniones militantes y los momentos cotidianos, en los que hemos de pensar en cosas importantes. En ambos casos sí es necesario obtener ambientes que eviten la crispación, la excesiva urgencia, el enfrentamiento de ideas más que su contraste creativo. Tod@s sabemos por experiencia lo fácil que es arruinar una reunión cuando no existe la tranquilidad colectiva mínima, y lo fácil que es adoptar en el último momento y a todo correr decisiones que no han sido SUFICIENTEMENTE analizadas. Sobran los ejemplos. Pero esa tranquilidad es, de hecho, la mejor forma de lograr la concentración y dedicación necesaria. En contra de lo que se cree, la concentración disminuye en una situación de nervios, tensa e insegura.

      Uno de los trucos más efectivos del marketing es el de meter prisa al comprador, apabullarle de tal modo que no tenga tiempo para reflexionar con calma. La vida cotidiana actual disminuye ese tiempo de reflexión, de pensamiento tranquilo. La militancia abertzale ha de obtenerlo como sea. Ha de ordenar su quehacer diario, ha de organizar su praxis para ser dueñ@ de su tiempo propio, libre, o en todo caso para aumentarlo, para reconquistarlo del tiempo burgués. Una base teórica ayuda inestimablemente, pero, antes que nada, se trata de un esfuerzo colectivo organizado.

      7.8. Cuando nos cansamos de pensar -¡quién lo iba a decir!- lo mejor es pensar en OTRAS cosas, de OTRO modo, con OTRAS facultades, incluida la relajación y la meditación. Nos cansamos de pensar porque pensar cansa, consume fuerzas cerebrales, un órgano material que él sólo se come casi un tercio de la glucosa de todo el cuerpo, y mucha sangre. Por eso es bueno dar descanso periódicos al cerebro, cada 20 ó 30 minutos, como hemos dicho, cambiando de postura y de atención. Esto segundo es muy importante. Es conveniente tener siempre tres o cuatro "preocupaciones" en la mente, de modo que podamos pasar de la más intensa, grave e inmediata a otras más sencillas y hasta relajantes. Por "preocupaciones" no entendemos sólo aquellos problemas existenciales que tenemos controlados, sino también aquellos gustos y hobbys que nos ponemos conscientemente: reglas de lenguaje corporal de los patagones, período ordovícico, arte culinario aborigen australiano, plasma intergaláctico, neuropatologías en los cangrejos bizcos...

      Cuando empezamos a cavilar en cosas más distendidas como contradicciones entre el Kamasutra, Ananga Rhanga y Ars Amandis, nuestra capacidad de pensamiento se activa en áreas cerebrales o en sinopsis y conexiones nuevas, dando un respiro vital a las anteriores. Tod@s l@s grandes creador@s han sido personas con varias o muchas preocupaciones culturales, artísticas, filosóficas... Su capacidad creativa, innovadora, ha estado en directa relación con la pluridimensionalidad de sus fuentes teóricas y gustos artísticos. Ello se debe al propio funcionamiento en red del cerebro, y también a la capacidad de su trabajo silencioso, que permanentemente está realizando miles de millones de nuevas conexiones neuronales, la inmensa mayoría de ellas simplemente exploratorias, indagadoras, provocativas, heréticas y subversivas. Los resultados de este trabajo son las percepciones, intuiciones, muchas de las llamadas "facultades parapsicológicas" -las restantes son un fraude y engaño de incautos- imaginaciones y hasta genialidades. Cuando decimos que "se nos ha encendido la bombilla" no hacemos sino reconocer empíricamente el trabajo silencioso del cerebro. Su impacto en la evolución del conocimiento humano es innegable: desde las tácticas de chamanes y brujos hasta los recientes métodos de asociación de ideas.

      7.9. Pero a veces estos trucos y recursos no sirven porque el cansancio corporal acumulado exige un descanso. Ha llegado el momento de dar descanso al cuerpo y, simultáneamente, poner el cerebro, órgano tan material como la vagina o el pene, a trabajar durmiendo. El cerebro, a diferencia del corazón, que es un vago muy inteligente, no se para nunca. Sí cambia de área, intensidad, forma y objeto de trabajo, etc., pero sin detenerse. Durante el sueño más denso y profundo el cerebro entra en una especie de tranquilidad en la que, sin embargo, es cuando más intensamente reordena el desorden y recupera el cansancio psicosomático anterior. ESTE TRABAJO SILENCIOSO ES VITAL PARA EL CUERPO COMO TOTALIDAD PSICOSOMATICA como lo demuestras los conocimientos científicos actuales sobre el sueño. Una de las peores torturas es impedir al cerebro la realización de este trabajo imprescindible mediante el impedimento del sueño. A los cuatro días sin éste "trabajar durmiendo" morimos, y antes enloquecemos. El dicho popular de "consultar con la almohada" refleja una verdad empírica que sólo ahora empezamos a comprender científicamente. Por eso, cuando estamos agotados psíquica, intelectual y físicamente, cuando ya no sirven los recursos anteriores de descansar unos intervalos, de desbloquearnos con media docenita de orgasmos lascivos y lujuriosos, de pensar en la influencia del canibalismo neanderthaloide en el Misterio de la Eucaristía cristiana, por ejemplo, es necesario echarse a dormir y dejar que "trabaje la almohada".

      Tal vez en unas horas de trabajo nocturno se hayan desatascado las cañerías de nuestro pensamiento embotado. Los antiguos dirían que hemos tenido un "sueño", los creyentes que una "inspiración divina". Tal vez una noche de trabajo silencioso no sea suficiente para disolver el embrollo mental. Entonces, tranquil@s, pues el cerebro aún despierto pero pensando en otras "preocupaciones" sigue su purga y exploración propia. Cada día desconocemos menos de ese proceso, pero sabemos que no es inmaterial. Que no es obra de dioses, espíritus, elfos y duendecillos. San Anselmo, Avicena más conocido como Abu Alí Al Hosain Ibn Abdallah Ibnsina, Leibniz, Kant... son algunos de entre los muchos autores que, de un modo u otro, han defendido las capacidades del trabajo mental silencioso, inconsciente, profundo.

      7.10. Por último, pensar bien exige una dosis de arte. No hay que asustarse. Junto con la del pensamiento, también nos han atrofiado nuestra capacidad artística. Como se aprende a pensar, se aprende a hacer arte. No es privilegio de unos seres extraños, casi alucinados y siempre raros. Dentro de cada artista hay horas y horas de esfuerzo, aprendizaje y permanente actualización. Mas lo que nos interesa a nosotr@s es asumir que sólo pensaremos bien, creativamente, cuando logremos endulzar y embellecer, también excitar con dosis de picante, nuestros pensamientos de modo que aporten globalmente. ¿Por qué esto de "globalmente"? Porque el gran sueño utópico-revolucionario -también hay utopías reaccionarias- ha sido siempre del desarrollo integral, pleno, multidimensional de nuestra especie. Los atletas griegos no sólo debían ser los mejores física y moralmente, también debían tener una gran formación cultural. Pero lo decisivo, es que el desarrollo del pensamiento nunca es completo cuando está desequilibrado hacia el arte o hacia la ciencia, por poner los casos extremos típicos del pensamiento intelectualista basado en la excisión mente-mano. Por otra parte, querer enriquecer un pensamiento con una dosis de arte es un ESTÍMULO esencial porque activa impresionantes fuerzas creativas de nuestra especie.

      Aquí surge un problema. Si pensar bien, pensar revolucionariamente, es difícil aunque mejorable rápidamente con la práctica, más difícil es desarrollar capacidades artísticas si carecemos del estímulo y del método. El verdadero arte es INCOMPATIBLE con el dogma, la dictadura y la sumisión. Siempre ha habido artistas obedientes, autoritarios, dogmáticos, pero mueren con el comienzo de la primavera. El problema es más hondo porque nos han educado en el miedo al que dirán y a lo novedoso. Ambos miedos son enemigos del arte pues nos imposibilitan romper moldes, proponer nuevas cosas, explorar espacios inexplorados. Es muy ilustrativo el que el arte florezca en períodos revolucionarios y se marchite en los contrarrevolucionarios. El miedo a lo nuevo, al qué dirán y al placer de la exploración, encadena el espíritu artístico porque si algo caracteriza al arte es la permanente creatividad de nuevas potencialidades siempre abiertas, nunca acabadas ni cerradas en sí mismas. Un problema esencial irresuelto por las religiones y las dictaduras fue y es precisamente el de sus relaciones con la creatividad artística.

      La historia del arte muestra cómo las grandes creaciones, las cualitativas que cierran una escuela o corriente e inauguran otra, han pasado por períodos de estancamiento, han estado "dormidas", han sufrido súbitos cambios como efecto de intuiciones y genialidades de sus autor@s. Pero esos saltos cualitativos, y períodos de latencia, de estanqueidad más o menos prolongado, van siempre unidos a un trabajo sistemático del artista, a un enriquecimiento multiplicador de sus fuentes de datos, de sus excitaciones motivadoras y perspectivas visionales. A otra escala, en el plano científico, la supuesta "frialdad del sabio" es sólo un mito basado en el intelectualismo de la escisión mente-mano. El método científico también tiene esas peculiaridades tan "anárquicas" del arte, dentro de un orden tenaz y metódico, como en el arte pero en su área. Así comprendemos sus intrínsecas relaciones con el buen pensar, con el pensamiento que rompe los moldes encorsetadores y se abre al infinito, pero desde base más firmes que las anteriores. Sin una dosis de creatividad artística nuestro pensamiento es medio-pensamiento. Pensar a medias es como amar a medias, con 'coitus interruptus'. ¡Qué pobreza humana!

      PREGUNTAS:

      7-A: ¿POR QUÉ NOS PONEMOS NERVIOS@S AL PENSAR Y HABLAR EN PÚBLICO?

      7-B: ¿CÓMO GANAR EN AUTOCONFIANZA E ILUSIÓN?

      7-C: ¿CÓMO CONVENCER A QUIEN ANTEPONE EL INGLÉS AL EUSKARA?

      7-D: ¿POR QUÉ NO CUIDAMOS NUESTRA CAPACIDAD MEMORÍSTICA?

      7-E: ¿POR QUÉ NO SABEMOS LEER?

      7-F: ¿POR QUÉ NO LEEMOS APENAS?

      7-G: ¿POR QUÉ SOMOS UN@S INDISCIPLINAD@S MENTALES?

      7-H: ¿CUÁNTAS "PREOCUPACIONES" Y GUSTOS TENEMOS?

      7-I: ¿HACEMOS RELAJACIÓN O CONCENTRACIÓN MENTALES?

      7-J: ¿POR QUÉ NO EXPLORAMOS NUESTRA CAPACIDAD ARTÍSTICA?


      8. LA NECESIDAD DE LA DIALÉCTICA

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